jueves, 25 de octubre de 2007

ES QUE UNO ES HASTA DE BUENAS

Imaginémonos que usted es un cucho. Que además se jubiló y lo único que sabe hacer en la vida es: mover la perilla (la roja, nunca la verde), hundir el botón de apagado y encendido y drenar la manguera hidráulica de esa maquina monstruosa que vale un infierno de plata, y que el 45% de la fabrica de jaulas para pájaros, incluido usted, no tiene la más puta idea de cual es la función que cumple en el proceso. Resulta que la maquina ésta, hace un ruidito muy agudo y constante, casi imperceptible entre sus acostumbrados bramidos y traqueteos. El contrato de trabajo incluye este ruidito entre otros, como un riesgo laboral, y recomienda el uso de orejeras reglamentarias y/o tapones para los oídos, suministrados por Birds Home Inc. & Others More Asc. De lo contrario, la compañía no se hará responsable de la pérdida parcial o total de su oído y todo lo que ello implica. Como usted es una güeva, efectivamente no se cubrió correctamente los oídos en los treinta y punta de años en que trabajó mirando el pedazo de pared que no cubría la maquina; y se quedo parcialmente sordo. Imaginemos también que se quedó solo en la vida por alcohólico, que su exmujer le quitó hasta el papel para limpiarse el culo, y sus hijos no lo quieren. Dicho sea de paso, a sus nietos les dijeron que usted era un general del ejercito paraguayo y que había muerto en la guerra de Vietnam. Debido a esto, usted luchó, entró a alcohólicos anónimos, se rehabilitó, buscó mucho a su familia, pero sus nietos se fueron a vivir con sus padres a Miami y su ex se murió de una infección intestinal luego de un paseo a Puerto Triunfo cuando ya se la tenia mas o menos tramada por e-mail. Gracias a los ejercicios de auto superación personal y la cercanía con el mundo espiritual, ingresa a la comunidad de testigos de Jehová quedando después de dos años decepcionado de Jesús y las señoras con afro genital (aunque debo suponer que a un jubilado contemporáneo no debería molestarle mucho esto, toda vez que el uso de la cera depilatoria entre otros métodos de eliminación del bello intimo son de uso mas o menos reciente), al verse sin fe (quizás por haber escuchado la palabra del señor a medias), lleva una hoja de vida a las oficinas del metro de Medellín para solicitar una bacante de repartidor de papel higiénico en los baños públicos de la estación Estadio; y es rechazado por estar sobre capacitado para el puesto y además ser jubilado. Se dedica a las bellas artes y descubre su lado femenino, se enamora de un jovencito y le sirve de fiador para un préstamo para comprar una casa y poner una academia de fomy. El pollo se le abre apenas le consignan la plata y a usted le embargan la pensión, que ya de por sí era miserable. Viéndose en la olla, se toma un frasco de veneno para cucarachas y se intoxica mucho pero la EPS le salva la vida (para eso si son diligentes los hijueputas). Ya jodido hasta la madre muere de incontinencia urinaria en el parque de los pies descalzos.

Si usted se identifica con la suerte de este anciano, es hora de pegarse correctamente un tiro o lanzarse de cabeza desde una azotea, si por el contrario usted es una persona exitosa joven y sana bregue a seguir así.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

home... si.

Monsa.

lesbiansexfilms dijo...

hay solo una inconcistencia: las jubilaciones ya no las embargan... cosas de la ley 100

mokov dijo...

Plop! Ya lo decía yo... lo más efectivo es lanzarse al metro.

Anónimo dijo...

ya que conoces su historia porque no ayudarlo de buena gana , sea a vivir o a morir,??? para que tomas su historia_ para luego echarle maldiciones ?? se supone que es ficcion??

wil dijo...

pues, yo no diría que es ficción, de hecho, pasa todo el tiempo